NOTICIAS

NOTICIAS
Mostrando entradas con la etiqueta corrupción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corrupción. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de enero de 2017

Lava Jato en español

Lava Jato en español

El caso de red de corrupción ha cruzado fronteras, pero la tormenta está por venir


El caso Lava Jato ya ha cruzado las fronteras, pero sin alcanzar todavía la fuerza huracanada con la que está cambiando la historia de Brasil. Por ahora su presencia es la avanzada de lo que podrá venir; y las acciones y reacciones en los distintos países en este punto expresan el estilo con el que los protagonistas de la corrupción sistémica de esas naciones maniobran para capear y sobrevivir la tormenta, si se desata; o para desactivarla si se puede.
En el Perú, donde las élites al mando tienen incorporado en su DNA grupal estrategias de supervivencia adaptativa desde los tiempos del virreinato, las respuestas son variadas. Ante la evidencia de que la delación corporativa de Odebrecht (y la de otras constructoras brasileñas) ya empezó, un buen número de instituciones y personas que trabajaron y se lucraron con Odebrecht pasaron de un día al otro a la militancia anticorrupción.
Desde bufetes de abogados y funcionarios del Estado hasta políticos y periodistas, los súbitos catones actúan con el propósito común de desviar la atención de ellos y concentrarla en otros. Eso ha funcionado muchas veces: cuanto más ruidoso sea el linchamiento y más queme la hoguera, mejor se podrán ocultar los bribones que danzan alrededor de ella.
Esta vez la tienen más difícil. A diferencia de Brasil, donde un grupo decisivo del poder judicial (jueces, fiscales y policías federales) llevaron a cabo todo el proceso investigativo, produciendo las pruebas y revelaciones que el periodismo brasileño siguió, reprodujo y amplió, en las otras naciones latinoamericanas fue el periodismo de investigación el que sacó a luz las primeras evidencias nacionales del caso, que las diversas fiscalías y procuradurías se han visto obligadas a reconocer y, a veces con ganas y otras con renuencia, investigar.
Como probablemente suceda en otros países, en Perú la información investigada apunta a que los primeros tres presidentes elegidos democráticamente en el siglo XXI —luego de la caída de la dictadura fujimorista— pueden estar comprometidos (ellos o colaboradores muy cercanos) con la corrupción relacionada con las empresas brasileñas.
A estas alturas los tres reclaman inocencia, pero ninguno puede ya sostener que no hubo corrupción del caso Lava Jato, y en el más alto nivel, durante cada uno de sus Gobiernos. La deprimente ironía de estos casos estriba en que la caída del régimen fujimorista, en el año 2000, significó conocer al detalle la desaforada corrupción en ese régimen. La democracia triunfante asumió como misión fundamental entonces construir no solo una sociedad libre sino limpia. Ya se ve en qué terminó la misión.
Fue este, sin embargo, uno de los primeros países donde el periodismo de investigación siguió con tenacidad el caso Lava Jato desde el comienzo. En parte por eso fue uno de los primeros lugares donde se encargó a un fiscal especializado investigar el caso. Aunque su avance fue lento, las confesiones hechas públicas en Nueva York, las cooperaciones de Suiza y Brasil proporcionaron información que en las últimas semanas fue complementada por delaciones en el Perú de la propia Odebrecht.
Una primera ola de arrestos llegó hasta a un exviceministro de Comunicaciones, que se encuentra prófugo, durante el régimen de Alan García. Esto ha desatado un sañudo intercambio de señalamientos entre Alan García y Enrique Cornejo, su ex ministro de Transportes. García se encuentra en España, Alejandro Toledo en Estados Unidos y Ollanta Humala en el Perú, sujeto a impedimentos judiciales.
En Panamá, la Procuraduría de esa nación abrió una investigación sobre los sobornos de Odebrecht que hasta ahora comprende a 17 personas, entre ellas el ex superintendente de Odebrecht en Panamá, André Luiz Rabello. Hasta ahora, la procuraduría panameña no solo no colaboró con la investigación de Lava Jato en Brasil, sino que, de acuerdo con los fiscales brasileños, fue un obstáculo para obtener información de esa nación de importancia crucial en los circuitos de lavado de dinero. Aquí también, la investigación periodística fue fundamental en presionar el inicio de las acciones de la fiscalía.
En Venezuela, la fiscalía sostiene que investiga, pero no ha hecho pública información mínimamente detallada al respecto. Ahí en especial, la única oportunidad de desarrollar el caso será mediante el periodismo de investigación.
En Argentina, la revelación de los cinco pagos que recibió el jefe de inteligencia federal Gustavo Arribas del doleiro brasileño Leonardo Meirelles fue hecha por el periodista Hugo Alconada, de La Nación. Tanto Arribas como el presidente Macri niegan que haya habido nada impropio en la única transacción que reconocen (uno de cinco pagos), pero no explican los pagos ni muestran los documentos de la cuenta offshore.
La investigación que publicó Alconada fue el último resultado del trabajo coordinado de una red de investigación periodística latinoamericana en torno al caso Lava Jato. La integran también, hasta ahora, IDL-Reporteros, la publicación que dirijo, en Perú; La Prensa de Panamá (a través de Rolando Rodríguez); y Armando.Info, de Venezuela (con Joseph Poliszuk). Simple y funcional en su organización, concentrada a fondo en su tema, esta red ha demostrado hasta ahora que la colaboración intensa y desinteresada multiplica su potencia, incluso cuando estamos, como sucede ahora, recién comenzando.
Fuente: El País

Odebrecht: el cólera de la corrupción

Odebrecht: el cólera de la corrupción

La constructora brasileña es un virus que amenaza con eliminar a la clase política regional


En un mundo tan entretenido y asombrado con el espectáculo de Donald Trump desde la carpa en la que ha convertido la Casa Blanca, hay datos estructurales sobre América Latina en los que no se ha puesto énfasis con la rotundidad necesaria. La constructora brasileña Odebrecht es ya una verdadera gripe española para los Gobiernos de derecha y de izquierda en el continente que, a diferencia de esa pandemia que causó decenas de millones de muertos a principios del siglo XX, ha mutado en un virus que amenaza con eliminar a una gran parte de la clase política.
Resulta estremecedor, pero a la vez lógico, que las dinámicas de la impunidad y la corrupción dieran lugar a un entramado tan avanzado en términos tecnológicos como el que articuló Odebrecht, hasta el extremo de crear una especie de comando especial, comprando su propio banco para atender exclusivamente el negocio paralelo de los sobornos y las corruptelas sin límite.
Ahora, Estados Unidos, tan distraído con su guerra interna y los “hechos alternativos” de su nuevo presidente, tiene una nueva arma para configurar el mapa de la política en América Latina en los próximos años. De Brasil mejor ni se habla. Ha pasado de ser el subcontinente del siglo XXI a una vergüenza escondida, que intenta adivinar día a día quién es la mano que mece la cuna y administrar los descubrimientos que, como las capas de la cebolla, muestran hasta dónde llegó la corrupción.
En Perú, el presidente Pedro Pablo Kuczynski ha pedido a la empresa brasileña, responsable de grandes obras de infraestructura en Latinoamérica, que abandone el país, cobrándole además una penalización salvaje no solo por los daños económicos sino por la erosión moral que generó de 2005 a 2014 en al menos tres mandatos presidenciales. Por cierto, en uno de ellos —en el de Alejandro Toledo— Kuczynski era primer ministro.
El gran interrogante es: ¿quién administra el goteo de la información y cómo irán evolucionando los escándalos en cada país? Porque hoy le toca a Panamá, mañana a Argentina, pasado a Colombia, después a Venezuela, a República Dominicana, Ecuador y así hasta México y Guatemala.
Dado que últimamente el Departamento de Justicia estadounidense está comportándose como toda una agencia descubridora de nuevos casos de corrupción en el exterior, hay que considerar que esa información podría ser un arma devastadora para la región. Ya que por nuestra culpa, por nuestra incapacidad, por falta de voluntad y por creer que esto nunca nos iba a pasar estamos armando a alguien que, por lo menos hasta hoy, no parece interesado en usar esa munición, pero que mañana, o según vayan avanzando las aventuras del presidente del imperio del Norte, podría cincelar la política en Latinoamérica con el martillo y el escoplo en la piedra lodosa de la corrupción y no en el mármol de las instituciones.
Odebrecht marca un antes y un después, aunque lo único que hay que reconocer es su raíz profundamente democrática porque todos participaron sin tener problema alguno ni con los populistas, ni con los conservadores, los izquierdistas o los derechistas.
En síntesis, no hubo dificultades con ninguna tendencia política. Por eso ahora, quien esté libre de Odebrecht, que tire la primera piedra.
Fuente: El País

lunes, 30 de enero de 2017

El bus turístico que recorre “los más fabulosos escándalos de corrupción” en México

El bus turístico que recorre “los más fabulosos escándalos de corrupción” en México

El Corruptour permite a los ciudadanos visitar los desfalcos públicos y privados más conocidos de los últimos años




“Un hombre de Estado es el que pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas”, ironizó el escritor Noel Clarasó en su más famosa frase sobre la corrupción.
Cansados de esa dinámica, un grupo de ciudadanos se ha unido para alertar sobre un problema que supondría hasta el 30% del PIB de México, según Transparencia Internacional.
Para ello ha puesto en marcha el Corruptour, un autobús descubierto que, a la manera de los recorridos turísticos convencionales, megafonía incluída, transporta a los pasajeros de manera simpática e ilustrativa, por un paseo a través de los peores escándalos económicos del país.
El viaje, de una hora de duración, comienza desde el vehículo mismo. El antiguo autobús anuncia como en un circo, la presentación "de los más famosos espectáculos de corrupción", entre ellos ‘La estela millonaria’, construida para celebrar los 200 años de la Independencia de México y cuyo costo fue seis veces superior al presupuestado, o ‘La mansión de la vergüenza’ en referencia a la casa del presidente Enrique Peña Nieto adquirida al grupo Higa, beneficiado con 80 contratos del gobierno.
Precisamente en la calle Sierra Gorda 150, donde se levanta la impresionante vivienda sobre la que el mandatario ha pedido perdón, comienza el Corruptourque incluye nueve citas más frente a edificios públicos y privados incluida la residencia oficial de Los Pinos.
Entre otras paradas se incluye la sede del Seguro Social (IMSS), por el sobrecosto en la compra de medicamentos, la sede de la empresa constructora OHL, beneficiaria de la gran mayoría de obras en el Estado de México o el ‘antimonumento de los 43’ en recuerdo de los estudiantes de Ayotzinapa y “cuya desaparición se debió a la corrupción y la connivencia entre políticos, narcos y fuerzas de seguridad” explica la grabación.
El vehículo también hace un alto junto al metro Balderas, por el robo en la adquisición de refacciones para los trenes de la línea 12, y en la sede de Televisa, beneficiaria “de una de las redes de extorsión más sofisticadas del país” gracias a la dependencia de los medios de comunicación del Estado vía publicidad", explican.
La última parada está dedicada al Senado por, entre otras cosas, los bonos navideños de entre 200.000 y 400.000 pesos (10.000 y 20.000 dólares) que cada año se autoconceden los legisladores.
“Hay tantos casos de corrupción que fue complicado elegir sólo diez paradas” explica Emilio Álvarez Icaza, exsecretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y activo defensor de esta iniciativa. “La clase política no se cansa de robar y esta es una forma de exhibir, señalar y educar a la gente” añade.
En el recorrido no se libra nadie; presidentes, servidores públicos, senadores, medios de comunicación y empresas privadas salen sonrojadas a bordo del peculiar autobús.
En cuanto a los mandatarios, Felipe Calderón es vapuleado por el desfalco en la construcción de ‘La estela de Luz’ cuyo sobrecosto hubiera permitido construir más de cuatro hospitales. Enrique Peña Nieto por una vivienda que hubiera permitido comprar 300 casas de protección oficial (Infonavit) y López Obrador por los videoscándalos en los que sus colaboradores aparecen guardando fajos de billetes en 2004 durante la etapa en que fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México y por el que nadie ha sido enjuiciado.
Según las encuestas, la corrupción es el tercer problema que más preocupa a los mexicanos después de la impunidad y la economía, aunque ahora se incluye también Trump. México es también el país más corrupto de la OCDE.
En momentos en que Peña Nieto ha llamado a la "unidad nacional" para enfrenar el fenómeno Trump, Icaza opina que el verdadero muro es interno: “El muro que hay que derribar es la corrupción. El otro, el de Trump, es un insulto y es inaceptable, pero aún comienza, este otro muro está en pie hace años y hace mucho daño” explica el defensor de DDHH.
El proyecto, financiado con donativos de ciudadanos anónimos y apartidistas, se realizó por primera vez en Monterrey en 2014 y durante seis meses 1.500 personas recorrieron cada domingo los casos más comentados en la capital de Nuevo León. Desde el próximo domingo se realizará en la capital mexicana con el objetivo de extender la idea al resto del país.
Según Patricia de Obeso, una de las organizadoras: “Hay que devolver la esperanza y hacer creer que la corrupción no es genética, no es un destino ni algo irreversible”.
En el espíritu de los convocantes está unir a la sociedad frente al problema y agitar a la población en tiempos de convulsión política. Porque como decía el médico argentino José Ingenieros sobre la corrupción: “Nadie piensa, donde todos lucran; nadie sueña, donde todos tragan”.
Habrá dos recorridos cada domingo, a las 15.00 y las 17.00. El Corruptour comienza y termina en la Avenida Reforma, frente al Museo de Antropología. Es gratuito y abierto a todo el público.
Fuente: El País

domingo, 4 de septiembre de 2016

Un gallinazo contra la corrupción

Un gallinazo contra la corrupción

La artista peruana Cristina Planas expone en lo alto de los edificios de Lima una escultura contra las prácticas ilegales



Una escultura de siete metros de largo y 500 kilos de peso, obra de la artista Cristina Planas (Lima, 1970) luce ahora en la sede central de la Fiscalía peruana, en Lima. En ella, Planas ha unido al santo de los pájaros y patrono de la ecología, San Francisco, y a un gallinazo —nombre del buitre negro en Perú—. “El ave que se ha convertido en un símbolo del reciclaje”, explica la escultora. La obra es un llamamiento contra la corrupción y por la limpieza de las instituciones, incluida la Iglesia católica.
“Siempre trabajo con las cosas que realmente me molestan y, para cambiarlas, cada quien tiene algo que hacer desde su esquina: el gallinazo es para mí, mi esquina”, comenta la artista peruana, quien planeó esta obra en 2014, en el contexto de las decisiones del papa Francisco sobre la renovación del catolicismo y la sanción de los abusos cometidos por religiosos.
La artista plástica explica que San Francisco es el santo de los pájaros y patrono de la ecología según la última encíclica del Papa. "En la cosmovisión andina, el hombre está insertado en un mundo donde lo que le rodea es más poderoso que él; para la Iglesia no es así, con un hombre creado a imagen y semejanza de Dios. Esta encíclica empodera al entorno, hay un acercamiento de la Iglesia a esta visión más andina”.
“Esta visión se congrega en San Francisco, a quien he representado alado, junto a un animal ancestral que mira a los peruanos y nos reconoce y tiene una manera de limpiar esta ciudad [Lima] de manera silenciosa. Todos deberíamos ser gallinazos para sobrevivir a la corrupción, la impunidad y la crisis de valores”, añade.
La obra San Francisco de Lima y el gallinazo estuvo montada durante un mes en lo alto de una universidad privada en el sur de Lima, pasando a finales de agosto al centro de Lima, sobre la Biblioteca Pública, en una de las avenidas más importantes y transitadas del centro de la capital. La artista escogió este segundo lugar por ser la institución estatal peruana más antigua, creada un mes después de la declaración de independencia del país, en 1821.
Planas pretende que su escultura siga itinerante por Lima, señalando con el dedo los conglomerados de la corrupción. Su trabajo anterior, también con un gallinazo como protagonista, le valió en 2015 el premio Emerging voices del Financial Times. A finales de 2014, en el contexto de la 20ª Cumbre del Cambio Climático celebrada en la capital peruana, Planas instaló 25 cabezas de gallinazos sobre árboles muertos de palmeras en la reserva Pantanos de Villa, en Lima, un humedal cuya área se ha ido reduciendo por la construcción de viviendas, tanto las de los condominios de familias ricas como invasiones y asentamientos de las más pobres.
Los vecinos de las dos urbanizaciones de clase alta de Villa criticaron la instalación. “El lugar se estaba convirtiendo en un espacio público, porque las personas llegaban para ver los gallinazos. Yo había llevado un personaje asociado a la basura y eso parecía incomodarlos. Era una obra que pone en el centro a los invisibilizados y que nos hace mirarnos como sociedad”, recuerda.
Planas invirtió el premio del Financial Times en elaborar San Francisco de Lima y el gallinazo, hecho con una base de foam, el material con el que se fabrican las tablas para surfear, fibra de vidrio y resina. Con la estructura, en total pesa una tonelada. Al terminar el proyecto logró el apoyo ad honorem del estudio de ingenieros Casabonne, que completó la obra con un arnés para que la escultura soporte el viento y el clima sin desarmarse.
“No solo es resistente, sino que con ese arnés de fierro quedó mejor, pues ahora el gallinazo parece un gladiador”, agrega la artista, quien se prepara para llevar la escultura a otros puntos altos de la ciudad.
Fuente: El País

sábado, 27 de febrero de 2016

Marta Lagos: “No es izquierda o derecha, la gente va contra las élites”

La chilena dirige desde hace 20 años el Latinobarómetro, la encuesta regional más respetada

Marta Lagos.La chilena Marta Lagos dirige desde hace 20 años el Latinobarómetro, la encuesta regional más respetada, y cree que la clave de este giro es la exigencia de mejor democracia.
Pregunta. ¿Por qué se produce este giro en Latinoamérica?
Respuesta. Hay un patrón, se llama mejorar la democracia, hay una demanda de mejor y más gobierno y más democracia, que parte desde 2010. Hasta esa fecha los ciudadanos creían que las elites eran capaces de cambiar sustancialmente las condiciones de vida de un país. Se quiebra esa convicción, empiezan las protestas. Se pierde el miedo a expresarse que habían dejado las dictaduras. Las sociedades latinoamericanas siempre habían estado muy controladas. Ahora no basta con el subsidio, con la política paternalista, los caudillos, el populismo.
P. ¿Hay un giro a la derecha?
R. No lo veo. 2003-2008 fue el quinquenio virtuoso. Crece el nivel de educación, aumenta el nivel económico. La gente se dio cuenta de que es posible ser distinto en lo económico, pero no somos distintos en lo social. Ahora viene la demanda social. La derrota de Morales termina de confirmar que no va a quedar ningún árbol en el bosque, el tanque va a pasar por los que han gobernado, sean derecha o izquierda. Le tocó a la izquierda esta derrota porque había muchos gobiernos de izquierda y porque prometía desmantelar la desigualdad, erradicar la pobreza. En Bolivia los avances son enormes en movilidad social e inclusión pero no están a la velocidad que quieren los pueblos. A Bachelet y a Roussef les pasa lo mismo, la gente dice hacen mucho pero no lo que quiero. Y ahora Perú. Pero a Keiko Fujimori la pueden sacar en cuatro años si no funciona. O a Macri. La gente va contra las élites. No es izquierda derecha, es de élites, que en el fondo se han comportado como siempre.
P. ¿Qué reclaman los ciudadanos?
R. La gente quiere que se acabe la corrupción, que la representación sea más amplia, más igualdad ante la ley. Le toca a la izquierda pero no es debido a la izquierda. La causa es el desarrollo tardío de la democracia. El 70% de población de América Latina dice que la democracia no ha traído garantías sociales, acceso a una vivienda, salud, educación. Las sociedades latinoamericanas no tienen seguros de desempleo, ayudas. La gente ya no quiere esperar más. La élite va a ser reemplazada sea izquierda o derecha. La sociedad latinoamericana quiere igualdad ante la ley y derechos sociales, y acceso a la justicia. Ahora solo la tienen los que pueden pagar un abogado.
P. ¿Las nuevas generaciones piden más?
R. En el Latinobarómetro vemos que el 20% de jóvenes menores de 25 años que solo tiene una comida al día, que son pobres, prefieren gastar su dinero en un smartphone antes que una segunda comida. Porque saben que en esa pantallita pequeña esta su futuro, ven el mundo y dicen quiero estar ahí. A Morales le han dicho usted lo ha hecho bien pero ya fue. El pueblo latinoamericano es más sensible que su élite, Bolivia lo demuestra. Los latinoamericanos no son electores ignorantes o manipulables. La aprobación de los gobiernos ha bajado 25 puntos de promedio en los últimos 5 años. Nadie aplaude ya a los gobernantes.
Fuente: El País