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domingo, 23 de noviembre de 2014

Gastòn Acurio ayuda a la supuesta competencia

Gastón Acurio, o cómo triunfar ayudando a los "supuestos competidores"


  • EFE - Hace 5 horas
 
María Luisa Gaspar
 
París, 23 nov (EFE).- Animar a tus mejores competidores y echarles una mano si necesitan ayuda, invitarles a tu programa de televisión, o a brillar ante tu público, son algunas de las claves del éxito nacional e internacional del maestro de la gastronomía Gastón Acurio.

El jefe de cocina peruano, uno de los mejores del mundo, volvió a lucir talento esta semana a su paso por París, seduciendo a los invitados especiales de su colega francés Alain Ducasse, chef por un día de su restaurante en el Hôtel Plaza Athénée de la Avenida Montaigne.

Coincidieron así en la capital del Sena dos maneras gastronómicas de triunfar y compartir cocinas, pero también amores por los pequeños productores agrícolas e industrias pesqueras, y por los mejores productos, trabajados desde la máxima excelencia.

Acurio se apoyó en un notable equipo peruano, encabezado por los chefs de sus restaurantes en Miami y Chicago, así como por varios compatriotas que abandonaron sus establecimientos en Viena, Estocolmo y París para trabajar durante unas horas junto a sus colegas "ducassianos"
"Somos un movimiento y en un movimiento cuando alguien levanta la mano todo el mundo viene a ayudarle. No competimos, compartimos, ahí vamos creciendo todos", explicó a Efe el cofundador, hace veinte años, del famoso restaurante limeño Astrid & Gastón, cuyas riendas dejó el pasado agosto.

Profundamente involucrado en el reto de impulsar la cocina de Perú en el mundo, defender su valiosa biodiversidad y promocionar el país, el ideólogo de la cocina social estima que lo primero es "conseguir que todos los que están bajo esa marca hagan un buen trabajo, porque el mal trabajo de uno perjudica la imagen de todos".

Diríase que es puro egoísmo, en realidad, cuando se oye hablar al chef de como es imprescindible "preocuparse de que a todos les vaya bien", en absoluto temeroso de que sus mejores colegas puedan un día brillar más que él. Algo que, asegura, ya ha ocurrido y han celebrado juntos.

Lo importante es que la gastronomía peruana sea reconocida "y si nos ayudamos todo el tiempo, crece. Es mentira que te quita mercado, te ganas mercados, clientela, te viene por veinte", promete el maestro con un ejemplo contundente:
Cuando comenzó a hacer el programa de televisión que dirigió durante 14 años, donde invitaba a cuatro o cinco restaurantes en cada emisión, todos de cocina peruana y por lo tanto "supuestos competidores", le alertaron sobre la cuestión, pero él afirma que no entendía por qué.

Los hechos parecen dar la razón a su duda, pues él estaba en ese momento al frente de un fogón, muy conocido, cierto, pero catorce años después, los restaurantes que invitó a su programa "han crecido un montón" y él regenta 45 por todo el mundo.

"Esa formula de que si yo me preocupo por ti, me estoy despreocupando de mí, es mentira. Al contrario, si yo me preocupo de ti, me estoy preocupando de mí", sentencia relacionando la cuestión con uno de sus múltiples planes para el futuro, volver a intentar introducirse en la cocina rápida.

La cocina peruana "es una verdadera multinacional del siglo XXI, donde todos participan y todos se benefician, quiere estar en todo el mundo y ser parte de la escena mundial", pero no a la antigua, compitiendo inútilmente, sino bajo un paraguas donde no hay un propietario, sino miles y miles.

Acurio, a quien la Unesco acaba de rendir honores durante su estancia en París, desarrolla esta idea en calidad de dueño de un "imperio", como algunos han calificado su negocio, aunque, subraya, representa tan solo el 0,002 % del mercado de restaurantes peruanos en el mundo.

No olvida que hace unos años salió mal la experiencia, "porque los principios que regían la cocina rápida no estaban alineados todavía con los nuestros", pero piensa que ahora sí lo están y se dice convencido de que lo estándar y automático han dejado de ser valores en alza.

Defendía ya entonces a los pequeños agricultores y productores artesanales, "lo que encarecía un poquito el producto", pero años después, el cliente ya no quiere la hamburguesa más rápida al menor precio, sino una rica, buena y a un precio razonable.

Algo que en su opinión "permite hacer hermosos conceptos de comida rápida, de gran calidad, a súper buen precio", coherentes con los principios y valores que pregona, con el sabor, la salud, el medio ambiente, creando "muchos pequeños restaurantes", pues la gente quiere historias profundas, pequeñas y sensibles. EFE

Fuente: Yahoo noticias


 

sábado, 22 de noviembre de 2014

Leo Messi

FÚTBOL FC Barcelona

253 veces Leo Messi


Leo Messi, 253 veces Leo Messi. Ibuprofeno que extermina el malestar general, tila para podar los nervios que florecen en el estómago, genio en explosión cuando la mediocridad acorrala al pelotón azulgrana, prestidigitador barcelonista que hace aparecer de la nada el éxtasis con un simple toque al balón. Caldo caliente cuando el frío empapa los huesos del Barcelona. Goles para aliviar penas, para ganar títulos o para encarrilar encuentros como ante el Sevilla. Siempre él. La Pulga ya era eterna, pero sigue incrementando su tamaño. No es un simple apodo de un insecto por sus picaduras en forma anotadora. Superar en dos las 251 dianas del añoradoTelmo Zarra, es un logro que convierte su leyenda en una fábula con moraleja.
Messi celebra un gol al Sevilla.Al final de su relato se escribirá que enseñó a creer en su puntería en los instantes en los que menguaba la fe. Nunca defrauda. Así es desde que marcó su primer gol en la Liga, un 1 de mayo de 2005. Dorsal 30 de novato serigrafiado en la espalda, greñas de travieso pegadas en su rostro, gol de vaselina en el descuento, cuando llevaba cinco en el terreno de juego, a pase de Ronaldinho. Subió a su espalda, a caballito del entonces ser futbolístico superior.
Hoy nadie se atrevería a semejante tropelía con Messi. Veinte números menos en el 10 que lleva a la espalda, el que heredó de Ronaldinho. Pelo de veterano, doctor en fútbol por la universidad del Camp Nou, donde se licenció hace nueve años y donde estableció una nueva marca como máximo anotador del campeonato, superando la marca de Zarra. Él anotó 251 tantos en 277 partidos entre 1940 y 1955. Messi ha necesitado 289 encuentros, nueve años, seis meses y 22 días para dejar al mito del Athletic en la estacada. Y tres de ellos, los tres que han modificado la historia, en el mismo encuentro ante el Sevilla.
Precocidad goleadora. Madurez futbolística. Marcar no es hoy en día tan prioritario en sus planes. Aporta estabilidad al matrimonio azulgrana llevando pan en forma de asistencias al vestuario, entregando maná a sus compañeros. Pero cuando el hambre asola y el Barça urge de una comilona, aparece apetitoso sobre la mesa.
La leyenda se incrementa justo cuando amanecen de nuevos las incógnitas. Palabras sacadas del baúl, las mismas que acaban con puntos suspensivos sobre su continuidad. Mientras marque y sobre todo el Barça gane, no habría que buscarle domicilio en otro barrio. Por si acaso el enigma viniera por la falta de cariño, el público pobló sus oídos.
La respuesta ante los puntos suspensivos de su discurso fueron las palmas. Aplausos cuando salió a calentar y lo nombraron. Aplausos cuando se ofrecen las alineaciones y aparece su apellido. Aplausos cuando crea de la nada una ocasión de gol, incluso cuando nadie espera ese clamor con el sonido de la palma de las manos y hasta cuando ni él mismo los provoca. Éxtasis cuando superó a Zarra. Como cuando marca un gol. Y otro, y otro, y otro, y...
@AndresCorpas
Fuente: El Mundo

viernes, 21 de noviembre de 2014

La mejor gimnasia para el cerebro

La mejor gimnasia para el cerebro es el bilingüismo

Las personas que hablan varios idiomas ejercitan más la mente y aprenden de forma natural a desechar distracciones

El cerebro de una persona bilingüe funciona como un semáforo. Cuando tiene que elegir una palabra, da luz verde al idioma que está usando y frena con una luz roja el término del que no necesita. Este proceso natural de selección, que hace centenares de veces al día, es como una gimnasia involuntaria que mejora su materia gris.
Los efectos del bilingüismo en el cerebro se han analizado profusamente en los últimos años desde distintos puntos de vista. Hay investigaciones que apuntan a que hablar dos idiomas permite combatir mejor el Alzheimer o la demencia. Dos equipos de investigación estadounidenses estudian en la actualidad las ventajas que una segunda lengua supone para el día a día. “Los cerebros bilingües están mejor equipados para procesar información”, señala la profesora Viorica Marian, psicóloga y autora principal de un estudio de la Universidad de Northwestern (Evanston, Estados Unidos).
En la misma línea trabaja otra institución norteamericana, el Instituto de Aprendizaje y Ciencias del Cerebro de la Universidad de Washington (Seattle, EE UU), que recientemente ha entrado en contacto con las autoridades españolas y planea trasladar parte de su investigación aquí. Sus codirectores, Patricia K. Khul y Andrew N. Meltzofr, analizan el proceso informal que desarrollan los niños para aprender varios idiomas a un tiempo. Desde mediados de 2014, están en contacto con la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Educación para ampliar su investigación a centros escolares en la primera etapa infantil (de cero a tres años).

MÁS INFOR

El trabajo, desarrollado a lo largo de tres años, partía de un experimento bastante simple. Después de escuchar una palabra en inglés, leída por una voz masculina con acento neutro, les enseñaban a los integrantes de ambos grupos un dibujo con cuatro objetos: dos cuya pronunciación es similar en inglés y otros dos que suenan totalmente diferentes. Por ejemplo, clown (payaso) y cloud (nube);candy (caramelo) y candle (vela) o pig (cerdo) y picture (dibujo). Mientras los participantes elegían el término correcto, el equipo de investigación revisaba el comportamiento de su cerebro a través imágenes por resonancia magnética.

El mejor momento para aprender un idioma

Cuanto antes mejor. Los investigadores del Instituto de Aprendizaje y Ciencias del Cerebro de la Universidad de Washington, Patricia K. Khul y Andrew N. Meltzofr, lo tienen claro. El cerebro de un niño de cero a siete años “se adapta fácilmente a cualquier innovación”. “A esa edad puede notar sin problema si su abuela habla un tercer idioma y adquirirlo de forma natural”, explica Meltzofr. “Si vas de visita con tus hijos a otro país, es probable que ellos  vuelvan sabiendo varias palabras relacionadas con el fútbol después de jugar un partido con otros niños, mientras que tú no pilles nada compartiendo el tiempo con sus padres”, añade. 
Entre ocho y 18 años de edad, según estos expertos, el aprendizaje se vuelve “más académico y lento”. A partir de entonces, el reto se complica. “Si está leyendo esto y ya es adulto, es demasiado tarde para usted”, ironiza Meltzofr. 
“Nunca es tarde para aprender otra lengua”, considera, por contra, la profesora Viorica Marian, de la Universidad de Northwestern. Ella creció hablando rumano y ruso, su tercera lengua es inglés y tiene nociones básicas de español, francés y holandés. Esta investigadora admite las ventajas de adquirir una segunda lengua de niño, como “la posibilidad de sonar como un hablante nativo sin acento extranjero”, pero defiende que el dominio de otro idioma “puede llegar a cualquier edad” y mejorar el control de la función de inhibición del cerebro en apenas unos meses.
Cuanto más oxígeno o sangre fluye a una región, más esfuerzo realiza esa parte del cerebro. Los que solo hablan un idioma tenían más activadas las regiones de control de inhibiciones del cerebro que los bilingües, es decir, “trabajan más duro para encontrar las respuestas”, añade Viorica Marian, autora principal del estudio publicado en la revista Brain and Language.
¿Qué efectos tiene que el cerebro funcione de uno u otro modo? Según las conclusiones del equipo de la profesora Marian, los niños bilingües, por ejemplo, desechan “con más facilidad” el ruido en la clase para concentrarse en la lección. “Si estás conduciendo u operando en un quirófano es importante enfocarte en lo que realmente importa e ignorar lo que no”, añade.
El equipo de trabajo de Seattle, incluye investigadores postgraduados que analizan el aprendizaje y el comportamiento del cerebro de sus propios hijos, que son bilingües de inglés combinado con diferentes idiomas.“El cerebro de una persona que habla dos lenguas es mucho más flexible, enfrenta situaciones más complejas por lo que busca mejor las soluciones y acaba resultando mucho más ágil”, explicaba Patricia K. Khul, que estuvo en España con Meltzofr a finales de septiembre y visitó la red de colegios bilingües de la Comunidad de Madrid.
Meltzofr y Khul han presentado ya sus investigaciones en el Congreso de los Estados Unidos. Sus conclusiones “sirvieron para tranquilizar a la sociedad frente al temor bastante extendido que un alumno que crece entre dos idiomas perjudica la lengua materna y el aprendizaje de otras materias”, según Andrew N. Meltzofr.
En España, la mayoría de las comunidades autónomas tienenoferta de enseñanza bilingüe en inglés pública. Los investigadores de Seattle visitaron centros de Madrid y contactaron también con las autoridades educativas de Barcelona. Meses antes, una delegación española estuvo en Seatle. El ministro de Educación, José Ignacio Wert, la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, y la consejera del ramo de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar, acudieron a las instalaciones. Tras ambos encuentros, el equipo estadounidense quiere colaborar ahora con Madrid. Los investigadores han pedido trabajar en centros de la primera etapa de educación infantil (de cero a tres años), según explica un portavoz de la consejería. Esperan cerrar un acuerdo en diciembre.
Fuente: El País



En la cárcel y sin reloj

TRIBUNA

En la cárcel y sin reloj

En la sociedad urbana, es el reloj el que esclaviza la vida, el que obliga a correr, a no perder un minuto



¿Cómo soportar la cárcel y sin reloj? Muy difícil, según ha contado el abogado del presidente de una empresa detenido en la operación 'Lava Jato'. “Es una angustia muy grande en relación al tiempo, que nunca pasa”, le confió dolorido el empresario a su abogado.
La cárcel no debe ser una experiencia agradable para nadie pero la importancia del tiempo, y la angustia de no tener reloj es muy diferente para el que se mueve en el mundo de los negocios moviendo miles de millones que, por ejemplo, para el trabajador a sueldo.
Para los ricos el tiempo es “oro”, se ha dicho siempre. Para los pobres el tiempo muchas veces es sólo dolor y angustia al no poder cerrar las cuentas de la familia al fin de mes.
Nada más relativo que el tiempo, advertían ya los filósofos griegos. En verdad, el tiempo no existe, existimos nosotros que somos los que damos cuerpo y vida a lo que llamamos tiempo, espejo de nuestras penas y alegrías.
Mucha gente debió emocionarse con la angustia del millonario para quién el tiempo en la cárcel, sin reloj, “no pasa nunca”
En la sociedad rural, los campesinos no sufrían por la falta de reloj. Su único reloj era el sol y la luz del día. Debían levantarse antes de que amaneciera y acostarse con el último rayo de luz. Y dormían en paz, como los pájaros.
En la sociedad urbana, es el reloj el que esclaviza la vida, el que obliga a correr, a no perder un minuto, a ser, en definitiva esclavos del tiempo.
Ancelmo Gois, en su columna de O Globo, recoge la historia del abogado del presidente de empresa detenido. Con la fina ironía que le caracteriza, escribe que cuando el abogado contó esa historia en elJornal Nacional, mucha gente debió emocionarse con la angustia del millonario para quién el tiempo en la cárcel, sin reloj, “no pasa nunca”.
Para millones de gente común, en efecto, que tienen que luchar en su trabajo cotidiano, que a veces necesitan hacer varios trabajos para sobrevivir, que nunca tienen tiempo para nada y cuya angustia es justamente la falta de tiempo, el poder disfrutar de unos días sin reloj, sin necesidad de trabajar, sería más un lujo que una angustia.
La cárcel es dura por otros motivos, no precisamente porque en ella no se pueda usar el reloj. En ella todos deberían trabajar o estudiar para que fuera un lugar de regeneración, pero cuando, como en las cárceles brasileñas, para la mayoría de los presos, casi siempre pobres y negros, es un lugar sólo de aparcamiento donde es posible no hacer nada, existe un remedio seguro para no angustiarse sin el reloj y para que el tiempo no se pare: la lectura.
La anécdota del empresario preso que sufre la angustia de haber sido despojado del reloj y de ver que el tiempo allí nunca pasa, me ha recordado cuando mi padre, profesor de una escuela rural, estando para morir, con sólo 43 años, nos reunió a los tres hijos para hablarnos. Eran los tiempos duros de la dictadura militar franquista en España. Entonces se podía ir a la cárcel sólo por no pensar como el dictador. Eran años de escasez de todo y hasta de hambre. Los niños teníamos para toda la primaria un solo libro en el que estaban todas las materias. Se le llamaba eufemísticamente “enciclopedia”. No había otros libros.
Mi padre desde su cama nos dejó este testamento: “Vosotros ahora no tenéis libros, pero un día los vais a tener. Recordad entonces una cosa: a quien le gusta leer, hasta la cárcel le será menos insoportable”.
Los relojes pueden esperar. El tiempo puede ser oro para hacer negocios, incluso sucios, pero lo puede ser también para la fruición de la lectura, el mejor antídoto para la peor de las soledades. Un remedio también contra los demonios que estimulan a usar el tiempo para acumular riquezas a cualquier precio.
La lectura y lo que ella remueve en nuestro cerebro podría ser la mejor terapia para mantener nuestra conciencia blindada no sólo contra la mediocridad sino también contra la tentación de la avaricia, por cierto, uno de los pecados capitales que hoy parece estar más de moda en nuestra sociedad a la que le sobran relojes y le falta tiempo para vivir y soñar.
Fuente: El País


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Recompensa para captura de delincuentes

Comisión de Justicia precisó que iniciativa busca dar con el paradero de los cabecillas de organizaciones y bandas criminales de máxima peligrosidad.

La Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso de la República aprobó, por mayoría, un dictamen que plantea el pago de recompensas a ciudadanos que colaboren con información que permita dar el paradero y captura de delincuentes de alta peligrosidad y la desarticulación de bandas y organizaciones criminales.

Congreso aprobó recompensar a quienes faciliten captura de delincuentes. (Perú21)“La inseguridad ciudadana ha alcanzado cifras alarmantes y es el primer problema que afronta la población, por ello, creemos que esta propuesta aprobada contribuirá de manera significativa a dar con el paradero de los cabecillas de organizaciones y bandas criminales de máxima peligrosidad”, sostuvo el legislador Juan Carlos Eguren, presidente de dicho grupo de trabajo.

El parlamentario consideró que el pago de recompensas sería una medida “disuasoria y tan efectiva como ocurrió en la época del terrorismo y de los secuestros, en la década de los noventa”, Juan Carlos Eguren indicó que el mecanismo de las recompensas también busca hacer frente a la criminalidad organizada (delitos de alta lesividad) y a los asesinos seriales.


Explicó que, de acuerdo con la iniciativa, corresponderá al Ministerio del Interior o al Ministerio de Defensa gestionar el pago al beneficiario de la recompensa, mientras el Poder Ejecutivo podrá dictar las normas complementarias que resulten necesarias para la mejor aplicación de la norma.

Fuente: Perú 21

lunes, 17 de noviembre de 2014

Las 80 millones de bacterias que hay en un beso

Las 80 millones de bacterias que hay en un beso

Miguel Ángel Criado / Materia - 17/11/2014
Las parejas comparten buena parte de su microbioma oral y el porcentaje está relacionado con la frecuencia del contacto boca a boca
Alfred Eisenstaedt

Los humanos no son los únicos que practican el contacto boca a boca, pero los besos con lengua e intercambio salivar sí son exclusivos de nuestra especie. Esta práctica, presente en la gran mayoría de las culturas, provoca, según un estudio, que las parejas compartan las bacterias de sus bocas. Hasta 80 millones de ellas viajan en un beso de 10 segundos.
La icónica fortografía Kissing Sailor
En el cuerpo de un humano adulto y sano puede haber alrededor de 100 billones de bacterias. Si se apilaran todas juntas, pesarían unos 1,5 kilogramos. Organizadas por especies, superan las 2.000 y, aunque la mayoría se encuentran en el estómago e intestinos, la mayor diversidad se da en la cavidad oral.
Hasta 700 especies de Streptococcus, Rothia, Neisseria, Gemella, Fusobacterium… viven en la boca. Ahora, un grupo de investigadores holandeses ha querido averiguar cómo influyen los besos en el microbioma bucal.

Las ciencia del beso

Seleccionaron a 21 parejas tanto heterosexuales como homosexuales y tomaron muestras de su lengua y saliva antes de un beso prolongado, y después de besarse. Para compararlas, usaron una escala del cero (completamente similares) al uno (nada similares).
Tras analizar genéticamente las muestras para identificar la presencia de una molécula, el ácido ribonucleico ribosómico (rRNA), que les permitiera localizar a los distintos géneros bacterianos, vieron que los amantes tienen una tasa media de similitud de 0,37 frente al 0,55 de los no amantes. Para valorar la importancia de esta diferencia, hay que tener en cuenta que el perfil de la flora bacteriana del mismo individuo puede variar mucho entre muestra y muestra.
Esta similitud en el microbioma de las parejas es particularmente destacada en las muestras tomadas de la lengua. De hecho, en la saliva las diferencias son muy elevadas tanto entre los amantes como en comparación con los desconocidos (0,71 para los primeros y 0,72, para los segundos).
“La saliva es un entorno muy dinámico”, dice el microbiólogo del TNO (Netherlands Organisation for Applied Scientific Research) y principal autor del estudio, Remco Kort. “Al tragar constantemente, apenas podemos identificar similitudes”, aclara. De hecho, la ciencia aún no tiene claro si la saliva cuenta con su flora bacteriana propia o si las bacterias que se encuentran en ella proceden de otras zonas de la boca.
Kort y su equipo realizaron un par de experimentos más para determinar cuánto influyen los besos en el microbioma de los amantes. Según explican en la revista Microbiome, entrevistaron a las 21 parejas para conocer su historial de besos. Tras descartar a una de ellas que aseguraba besarse unas 50 veces al día por poco creíble, vieron que había una correlación entre los besos declarados y la similitud bacteriana de la saliva. También vieron que, con nueve besos con lengua al día, la similitud entre floras bacterianas era significativa. Sin embargo, no había correlación con las bacterias de la lengua.
Como el propio Kort reconoce, habría que seguir a los participantes a lo largo de años para determinar la verdadera influencia de los besos en el microbioma compartido. “Obviamente, hay otros importantes factores implicados como tener la misma dieta o usar la misma pasta de dientes”, recuerda.
La última parte de su investigación buscaba cuantificar el efecto de los besos en los microbios. Para hacerlo, recurrieron a un yogur microbiótico. Al contener grandes cantidades de bacterias de los géneros Streptococcus, Lactobacillus y Bifidobacterium, pudieron usarlas como marcadores fáciles de diferenciar de las bacterias propias de la boca y, lo más difícil, contarlas.
Volvieron a medir la flora bacteriana de los dos miembros de la pareja antes de darle el yogur a uno de ellos. Repitieron la medición después de un profundo y largo beso para estimar que, de media, unos 80 millones de bacterias pasan de una boca a otra tras un beso de 10 segundos.
El estudio de Kort y su equipo ha sido el estreno científico de Microcopia, un museo dedicado al mundo invisible formado por los microorganismos que viven en el cuerpo humano, pero también fuera de él. También ha servido de sustrato para crear una especie de besómetro que presentan el martes en Ámsterdam.
Fuente: CROMO - El Observador