NOTICIAS

NOTICIAS
Mostrando entradas con la etiqueta OIT. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta OIT. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de abril de 2015

Al menos 27 millones de jóvenes tienen empleo informal en América Latina

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) eso constituye "una preocupación mayor al desempleo juvenil porque afecta directamente a la calidad y a las condiciones del trabajo".

Al menos 27 millones de jóvenes tienen empleo informal en América Latina
Foto: Archivo El Espectador
Al menos 27 millones de jóvenes de entre 15 a 24 años trabajan de manera informal en América Latina y el Caribe, lo que supone un 55 % del total de jóvenes ocupados en la región, según el informe "Formalizando la informalidad juvenil", que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentó en Lima.
La directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Elizabeth Tinoco, alertó que 6 de cada 10 puestos de trabajo para jóvenes se encuentran en la informalidad, y eso constituye "una preocupación mayor al desempleo juvenil porque afecta directamente a la calidad y a las condiciones del trabajo".
Tinoco presentó en un encuentro con periodistas las principales conclusiones del estudio junto a la directora de la oficina de la OIT para los países andinos, Carmen Moreno, y el especialista regional de la OIT en empleo juvenil, Guillermo Dema.
Entre los países con las mayores tasas de empleo juvenil informal se encuentran Perú, Paraguay, Guatemala, El Salvador y Honduras, cuyas cifras están entre el 70 y 80 por ciento de los jóvenes que trabajan en esos países.
Las tasas más bajas están en Costa Rica y Uruguay, donde la informalidad del empleo juvenil se sitúa en el 30 y el 33 por ciento, respectivamente.
El informe también destaca que el 91,8 por ciento de los trabajadores domésticos de entre 15 y 24 años se encuentran en condiciones de informalidad, mientras que el 86,4 por ciento de los jóvenes que trabajan de manera independiente también ejerce su profesión de manera irregular.
El estudio señala además que el sector de las microempresas de entre uno y diez trabajadores presenta una tasa de informalidad juvenil del 72,1 por ciento, pero esta cifra cae al 22,6 por ciento cuando la empresa supera la decena de empleados.
El estudio de la OIT considera trabajo informal si el empleado no cuenta con un contrato de trabajo de acuerdo con la legislación, ni tampoco está registrado a seguridad social ni en un sistema de pensiones, entre otros beneficios sociales, según explicaron los representantes del organismo internacional.
Fuente: El Espectador

viernes, 23 de enero de 2015

“América Latina ha desaprovechado diez años de crecimiento económico”

Elizabeth Tinoco, directora regional de la Organización Internacional del Trabajo, alerta de que la informalidad alcanza al 47% de los trabajadores

Elizabeth Tinoco, en Madrid. / JULIAN ROJAS (EL PAÍS)
El Fondo Monetario Internacional ha empeorado sus previsiones sobre América Latina, que crecerá este año la mitad que los países avanzados; el petróleo ya no es el maná de la economía; y Brasil no es el líder de la región sino que debe apretarse el cinturón. Los augurios no son los mejores para Latinoamérica, y el empleo no escapa a esa espiral. La venezolana Elizabeth Tinoco, directora de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en América Latina y el Caribe, describe así, en una visita a Madrid, una realidad cruda: “América Latina no supo aprovechar la década de crecimiento económico sostenido para transformar su economía. Exprimió al máximo lo que le funcionaba, el petróleo, pero no abrió más vías para diversificar su producción y crear empleo. Para los países que dependieron tanto del crudo, el panorama es dramático”.

Los datos negativos se acumulan sobre la mesa. El informe Panorama Laboral 2014, elaborado por la OIT para la región, arroja malas noticias: 15 millones de desempleados en las zonas urbanas, un millón de empleos menos generados en el último año y la previsión de otros 500.000 parados más en 2015. Todo enmarcado en una desaceleración económica que pone en peligro los logros conquistados desde principios de siglo en políticas sociales, y hace crecer el desempleo y el trabajo informal.

En este océano de inseguridad, la informalidad fortalece sus raíces. Unos 130 millones de personas en la región desarrollan un empleo informal, es decir, fuera de la legislación laboral, sin cotizaciones ni pago de impuestos, sin prestaciones ni cobertura de seguridad social. Una economía sumergida que abraza al 47% de los trabajadores de Latinoamérica. La construcción es el sector con mayor porcentaje de empleados informales, junto a la agricultura, la pesca y las trabajadoras domésticas, un colectivo que reúne a 19 millones de personas. Cuanto menores son los ingresos, más crece este tipo de trabajo, desde el que vende minutos de telefonía móvil al que repara electrodomésticos o el que ofrece agua en las calles.

“La informalidad se ha extendido desde los años noventa”, explica Tinoco. “El crecimiento económico del 3-4% a partir del año 2000 tuvo un impacto reciente en la creación de empleo formal. Pero ahora, con una desaceleración que se vislumbra de largo plazo, vuelve la informalidad. La gente se las ingenia para comer con los trabajos más insólitos. Es la necesidad de la supervivencia. Las políticas que los Gobiernos han impulsado para generar empleo formal están amenazadas por la desaceleración. Ese es el gran miedo”.

Tinoco, licenciada en Sociología y al frente de la OIT en Latinoamérica desde 2011, apunta a la “estructura económica” de los países como el origen del problema. “En América Latina el crecimiento está basado en los commodities, en la exportación de petróleo, minería y producto agrícola. Eso genera beneficio pero poco empleo. Necesitamos que la economía del país no se centre un 80% en ello, sino diversificar. Debe haber una igualdad de trato fiscal, y mejorar la calificación de la mano de obra. Ya no podemos pensar en la educación del pasado”.

Perú, con un 68%, Honduras, México, Colombia y Guatemala figuran entre los países con mayor informalidad. Uruguay (34%) y Costa Rica cierran la clasificación. Las mujeres, los jóvenes y los mayores de 50 años son quienes más se ven abocados a estas prácticas. Son también quienes, en muchas ocasiones cansados de buscar empleo, salen del mercado laboral. Estas fugas y las altas tasas de informalidad provocan que, vistos desde Europa, los porcentajes oficiales de desempleo en los países latinoamericanos sean relativamente bajos. Pero la fotografía real es distinta.

Según la OIT, América Latina necesitaría crear 50 millones de empleos en los próximos 10 años solo para compensar el aumento demográfico. Y precisaría un crecimiento económico del 3% cuando las previsiones sitúan la media en la región en un 2%. La bonanza financiera de Estados Unidos puede aligerar la carga de aquellos países con mayores lazos comerciales, como México. “Costa Rica, Panamá, Ecuador, Colombia, Chile y Bolivia también crecen. Los que peor están son Argentina, Brasil y Venezuela”, afirma Tinoco. “Brasil debe conservar los logros sociales y a la vez avanzar en un durísimo programa de reformas. Las perspectivas latinoamericanas para 2015 son que el desempleo suba, porque la economía no lo hará al ritmo necesario para crear trabajo”.

El protagonismo de China es un asidero, pero también un arma de doble filo, advierte Tinoco: “China contribuyó a que la crisis afectara menos porque era su gran consumidor de materia prima. Hoy juega otro rol, invierte en financiar el desarrollo. Es un cambio muy importante. Veremos qué características tiene esa ayuda. Va a aumentar la dependencia de América Latina de China, y la deuda a futuro”.

Fuente: El País