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viernes, 15 de abril de 2016

El triunfo del gradualismo en Perú


15 DE ABRIL DE 2016

Lo más interesante de la primera ronda de las elecciones peruanas del 10 de abril, que terminará con un desempate el 5 de junio entre Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski, es que casi el 80 por ciento de los peruanos votaron en contra de un modelo de izquierda “bolivariano” como el de Venezuela.
La evolución ganó, la revolución perdió. Fue un resultado muy significativo, porque mostró que las más de dos décadas de políticas que fomentan la inversión en Perú están dando resultado, y que la mayoría de los peruanos así lo entienden.
La economía de Perú ha crecido sostenidamente, y la pobreza ha disminuido drásticamente durante las dos últimas décadas, en los últimos años sin el autoritarismo ni la represión política que hemos estado viendo en Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros países “bolivarianos”.
Las estadísticas de Perú hablan por sí solas. Desde 1990, la economía de Perú ha crecido en un promedio del 4,7 por ciento, en gran medida sin los altibajos de sus vecinos. Según el Fondo Monetario Internacional, la economía peruana crecerá en un 3,7 por ciento este año, en lo que será uno de los mejores desempeños de América Latina.
El índice de pobreza de Perú se ha reducido del 60 por ciento de la población en la década de 1990 al 23 por ciento en la actualidad, según el Banco Mundial. A pesar del crecimiento de la población, el número de personas que viven en la pobreza ha disminuido de 3,4 millones en 1994 a 1,1 millones hoy en día, afirma el Banco Mundial.
Los votantes escogieron por abrumadora mayoría a dos políticos de centro-derecha para la segunda ronda electoral. Fujimori, conocida por su nombre de pila, Keiko, consiguió el 39 por ciento de los votos, mientras que Kuczynski, más conocido como PPK, recibió el 21 por ciento, y la populista de izquierda Verónika Mendoza quedó en tercer lugar con el 19 por ciento de los votos.
Algunos sondeos llevados a cabo antes de la primera ronda sugieren que PPK tendría una ligera ventaja en la segunda vuelta. Casi la mitad de los peruanos dijeron en las encuestas que nunca votarán por Keiko, porque la ven como la heredera política de su padre, el ex presidente autoritario Aberto Fujimori.
Mendoza, la candidata de izquierda que quedó en tercer lugar, no ha ocultado sus simpatías por el gobierno “chavista” de Venezuela. En una entrevista reciente con RBC tv de Perú, ella se refirió al líder político venezolano encarcelado Leopoldo López y a otros miembros de la oposición como “golpistas”.
Comparativamente, PPK me dijo en una entrevista reciente que él está a favor de López y de la oposición venezolana. Cuando le pregunté a PPK si, de ser elegido, él pediría que la Organización de Estados Americanos aplique su Carta Democrática Interamericana en contra de Venezuela –una medida que ejercería la presión regional sobre el Gobierno de Venezuela para que respete las reglas democráticas–, PPK asintió con la cabeza y dijo: “Es fundamental que haya un cambio en Venezuela”.
Añadió que Venezuela “es un país que, debido a su historia reciente, especialmente desde 1999, ha tomado un camino completamente equivocado”.
El resultado de las elecciones de Perú marca otro golpe para la izquierda autoritaria de Latinoamérica, que acaba de sufrir derrotas electorales de diversa índole en Venezuela, Bolivia y Argentina.
Tanto PPK como Keiko afirman que continuarían con las políticas económicas de Perú al mismo tiempo que invertirían más en servicios sociales. “Hemos mejorado mucho en lo que se refiere a ahorrar, y hemos crecido mucho, pero no hemos invertido lo que se necesitaba en la educación y la salud”, me dijo PPK.
Mi opinión: Es cierto que Perú tiene varias asignaturas pendientes. Aunque ha crecido y ha reducido la pobreza sostenidamente, la distribución de sus ingresos no ha mejorado a lo largo de los años. El 20 por ciento más rico de la población todavía representa el 49 por ciento de los ingresos del país, lo mismo que en 1994, según el Banco Mundial.
Sin embargo, Perú ha reducido la pobreza y aumentado la prosperidad muchísimo más que Venezuela y otros países que se proclaman “revolucionarios”, y que han destruido sus economías en una fiesta de corrupción. Mientras que los peruanos han reducido la pobreza a la mitad y su economía sigue creciendo, se proyecta que la economía de Venezuela se desplomará otro 8 por ciento este año –una de las mayores debacles económicas del mundo– y los estantes de los supermercados venezolanos están vacíos.
No importa quién gane la segunda ronda de votaciones en Perú –pero especialmente si gana PPK, quien cuenta con mejores credenciales democráticas y económicas– es probable que el país continúe creciendo y reduciendo la pobreza. Su método gradualista, y su respeto a las reglas democráticas desde la caída de Alberto Fujimori, deberían ser una fuente de inspiración para muchos países de la región.
Fuente: abc.com.py

sábado, 9 de abril de 2016

América Latina no será por ahora una región de clase media

Iba camino a lograrlo en 2017, pero se estancó. La buena noticia es que la pobreza sigue cayendo


La desaceleración económica en Latinoamérica ha cobrado una nueva víctima: la expansión de la clase media.



Peatones y automóviles en una calle comercial de Sao Paulo, Brasil.
Peatones y automóviles en una calle comercial de Sao Paulo, Brasil.  Banco Mundial
La historia de su crecimiento no deja de ser impresionante: tres millones y medio de latinoamericanos se incorporaron a la clase media en 2014. Sin embargo, es un número bajo en relación a lo que se registró en la región entre 2002 y 2012, cuando “más de diez millones de latinoamericanos engrosaron cada año las filas de la clase media”, afirma el economista Oscar Calvo-González, gerente de la práctica de pobreza y equidad para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.
A ese ritmo, América Latina iba en camino a convertirse en una región predominantemente de clase media en 2017, según cálculos del Laboratorio contra la Pobreza en América Latina (LAC EquityLab, en inglés) del Banco Mundial.

América Latina no será por ahora una región de clase mediaSin embargo, se produjo la caída de los precios internacionales de las materias primas (que habían impulsado el “boom” de la década 2002-2012) y eso provocó la desaceleración del crecimiento económico, especialmente en los países sudamericanos. En promedio ponderado la región entra a su quinto año consecutivo de desaceleración.
Esta nueva realidad aleja –y los expertos no se animan a vaticinar hasta cuándo- el horizonte de llegar a ser una región de clase media.
Sin embargo, hay dos buenas noticias. La primera es que la clase media –aunque no está creciendo al mismo ritmo que durante el “boom”- no ha disminuido (de hecho pasó del 34,8% de la población en 2013 al 35% en 2014). La segunda es que la pobreza continuó cayendo, cerca de un 1% entre 2013 y 2014.
Si la pobreza se redujo y la clase media se estancó, ¿qué sucede con la mayoría de los latinoamericanos? De acuerdo a las cifras del Banco Mundial, conforman el sector de los denominados vulnerables, que ganan entre US$4 y US$10 por día. De hecho, este sector es el que más ha venido creciendo en los últimos años.
¿Por qué vulnerables? Pues, porque corren más riesgo de caer en la pobreza que la clase media. “Minimizar que dicho riesgo se materialice será una agenda importante para la región, a medida que se adapta a un nuevo entorno económico", agrega Calvo-González. 
Mariana Kaipper Ceratti es productora online del Banco Mundial.
Fuente: El País

viernes, 6 de marzo de 2015

Brasil, Colombia y Perú, entre los que más agua tienen en el mundo


Los tres países figuran entre los diez primeros sitios del listado mundial, pero la región aún no logra un suministro adecuado

Una niña llena un recipiente de agua en Honduras. / BANCO MUNDIAL
¿Si viviera en un lugar árido, qué considera que sería lo más apreciado y lo más caro?
Ya sea que viva o no en un desierto, el agua es uno de los elementos más valiosos para la humanidad. Sin embargo, según datos del Banco Mundial, para 2050, más de mil millones de personas vivirán en ciudades sin suficiente agua. A medida que se incrementa la población, también crece la necesidad de abastecimiento. El principal problema radica en que la cantidad de agua que hay en el mundo no aumenta.
En este escenario, Latinoamérica juega un papel clave, pues cuenta con la mayor cantidad de agua dulce en el mundo. Según la GWP(Global Water Partnership), casi un tercio de los recursos hídricos renovables están en Sudamérica.
En el listado de los países que cuentan con la mayor cantidad de agua, tres países latinoamericanos están entre los 10 primeros: Brasil (primer sitio), Colombia (tercero) y Perú (octavo).
Pero esta abundancia de agua no llega a todos. En ciudades como Lima, Sao Paulo y la Ciudad de México, donde la demanda de este recurso es muy elevada, gran parte del agua potable es desperdiciada debido al uso ineficiente y a las malas instalaciones, agravando así la futura crisis. Son los barrios de mayores ingresos quienes más malgastan el agua frente a los barrios pobres cuyos habitantes sufren de escasez diaria del recurso.

Alto precio del agua

Según información del Programa Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), más de 1.100 millones de personas en el mundo, distribuidas en 31 países, carecen de acceso a agua potable.
En Perú, por ejemplo, donde una gran zona del país es un gran desierto, los más alejados obtienen el agua a través de camiones cisterna, pozos artesanales, ríos, acequias o manantiales. Muchas veces esta agua es de inadecuada calidad y su provisión no es segura. El país ya supera el 90% de cobertura en agua y saneamiento, pero son justamente los que no la tienen quienes pagan más por el servicio.
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS) indica que un metro cúbico de agua para un usuario conectado a la red pública cuesta aproximadamente 30 céntimos de dólar, mientras que comprar agua al camión cisterna puede llegar a costar más de cuatro dólares por metro cúbico, es decir, más de 12 veces su precio.
“El agua aquí es cara, por cada tanque nos cobran hasta 10 soles [unos 3,3 dólares] y encima está sucia y viene con cochinadas”, comenta Juan quien vive junto a su familia en un barrio pobre en las afueras de Lima. El tanque comprado apenas le alcanza para un día (un metro cúbico).
Pero el problema no es solo que el agua llegue a todos. En países como Uruguay, donde la cobertura de agua es del 100%, casi la mitad del agua limpia se pierde debido a tuberías viejas, robos o fraudes. Esto se repite a lo largo de toda la región.

Cuidar un recurso no renovable

Solo el 2,5% del agua del mundo es consumible. Esta se encuentra en ríos, lagunas, nevados, entre otros. A medida que crece la demanda de agua, las ciudades se ven obligadas a depender de las fuentes que se encuentran más lejos de la ciudad y que son más caras de aprovechar.
La agricultura usa aproximadamente el 70% del agua consumible a nivel mundial. Si para 2050 llegamos a ser 9.000 millones de habitantes, necesitaremos alimentos para todos nosotros y tendremos que usar una parte aún más grande para cubrir esta demanda.
Aprender a reutilizar el agua, en especial para el sector agrícola, es una de las soluciones clave para enfrentar la crisis. Lamentablemente, hasta un 90% de las aguas residuales en los países en desarrollo fluye sin tratamiento hacia ríos, lagos y zonas costeras. Según expertos del Banco Mundial, en Latinoamérica, tres cuartas partes de las aguas fecales o residuales vuelven a los ríos y a otras fuentes hídricas, creando un serio problema de salud pública y para el medio ambiente.
Las plantas de tratamiento de agua, como la planta Taboada en Lima, se han convertido en parte importante de la solución. Los residuos sólidos, en lugar de ser arrojados al mar, se podrán reutilizar y tener un uso comercial como combustible, abonos y material de construcción.
Otras alternativas nos muestran que más se puede hacer. En Perú, lacapital económica del 2015, un cartel produce agua a partir de la humedad del aire limeño, que alcanza el 98%. Otro proyecto se está enfocando en mejorar las antiguas tuberías de la ciudad y así evitar fugas de agua y su consecuente pérdida.
Finalmente, ya que el 71% de los glaciares del mundo se encuentran en el país, un proyecto busca aprovechar el agua de Los Andes, unos 7.240 kilómetros de picos cubiertos de nieve que juegan un papel vital en el abastecimiento de agua de la región y que se ven amenazados debido al derretimiento producido por el calentamiento global.
Julio César Casma es productor online del Banco Mundial.
Fuente: El País

sábado, 31 de enero de 2015

La pollada fue resaltada como una forma ingeniosa de conseguir dinero, según Banco Mundial


(Foto: Andina)
(Foto: Andina)

Investigadora de dicha entidad publicó un artículo en el diario británico "The Guardian" destacando este tradicional platillo.
        
La tradicional pollada, ese recurso típico de nuestra Lima del que se echa mano cuando los bolsillos están vacíos y las necesidades apremian, es considerada una de las formas más ingeniosas de conseguir dinero en períodos de crisis financiera, según un estudio realizado internacionalmente por el Banco Mundial (BM) y publicado ayer en el diario británico The Guardian.

Para la economista del BM Leor mejor dicho, su atractivo peculiar es el modo en que, con el pretexto de compartir una comida y bebidas, las personas que organizan las polladas logran comprometer a sus amistades para que les colaboren con unas monedas a cambio de una pieza de pollo.
a Kappler el encanto de la pollada está más allá de su sabor;

En su investigación sobre cómo las personas distribuyen su dinero en países pobres como Bangladesh, República Dominicana, Kenia, Ghana y Perú, Kappler plantea a los diversos ciudadanos la siguiente situación: "Imagínate que tienes una emergencia, tienes que pagar 1,300 dólares y no tienes dinero, ¿cómo harías para conseguir ese monto en el próximo mes?"
"Una pollada", respondieron los peruanos. En Kenia, por ejemplo, los ciudadanos guardan su dinero en "chamas", grupos de ahorro similares a las conocidas "juntas", donde los participantes hacen sus contribuciones mientras el dinero va a parar mensualmente a las manos de quien más lo necesita; de esa forma solucionan sus apuros económicos.
Fuente: La República