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miércoles, 23 de marzo de 2016

Trampas de la ley, por Gonzalo Portocarrero

MIÉRCOLES 23 DE MARZO DEL 2016

El ‘progresismo abstracto’ y el formalismo jurídico tienden a producir una legislación rígida e inaplicable.

Trampas de la ley, por Gonzalo Portocarrero
Ilustración: Giovanni Tazza.

Un proceso electoral tiene que estar encuadrado en un marco legal e institucional que posibilite una competencia electoral lo más justa posible. Los políticos podrán hacer sentir su presencia y defender sus propuestas y, por otro lado, la ciudadanía irá tomando partido por las opciones que más confianza y entusiasmo le despierten. Todo esto es justamente lo que no ocurre en el Perú por acción precisamente de los organismos encargados de velar para que las preferencias ciudadanas representen la última palabra en el proceso de renovación de las autoridades. 
Ya se expulsó de la competencia electoral a Julio Guzmán y a César Acuña, candidatos que tenían más del 20% de las intenciones de voto. Y en la raíz de esta eliminación hay una evidente falta de criterio que se expresa en la tautología “la ley es la ley”. 
Por falta de criterio entiendo la dificultad para juzgar, la incapacidad de discriminar lo importante de lo secundario. En el caso de Guzmán es evidente la desproporción entre la falta cometida y la sanción recibida. Es cierto que no actuar según los propios reglamentos representa una infracción que debe ser sancionada. Pero no con la descalificación que significa negar el derecho de competir en la contienda electoral y defraudar las expectativas de una fracción creciente de la ciudadanía que apoyaba a Guzmán. 
Otro tanto ocurre con Acuña, quien, por regalar quince mil soles, ha sido eliminado del proceso electoral. La condena de la ciudadanía hubiera sido mucho más adecuada que la sanción legal. Hecho que ya estaba sucediendo, pues su candidatura ya estaba desplomándose antes de que fuera eliminada del proceso. Y más que por las dádivas clientelistas, por los plagios que sindicaron a Acuña como un farsante e impostor. 
Si el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) fuera consecuente, tendría que aplicar a Keiko Fujimori y, probablemente, a Pedro Pablo Kuczynski la misma penalidad. Pero como ello significaría la distorsión total del proceso eleccionario, es muy difícil que el JNE siga insistiendo en que “la ley es la ley”. 
Ya se elaborará alguna sutileza legal, una leguleyada, por la que se “explique” la diferencia entre los casos de Acuña y Fujimori. Y otro tanto sucederá con la candidatura de Kuczynski.
Tenemos que preguntarnos: ¿por qué se hace prevalecer una ley, puntual y desproporcionada en sus penalidades, sobre la Constitución, que instituye el derecho de elegir y ser elegido? Una primera hipótesis, muy comentada, apunta a la parcialidad del JNE, demasiado influido por el Apra y el fujimorismo. 
Sin desmentir totalmente este aserto, debe notarse que quienes se han beneficiado del retiro de Guzmán y Acuña han sido Kuczynski, Barnechea y Mendoza. Por tanto, es claro que si la intención de los jueces era beneficiar a esas fuerzas políticas el tiro les salió –definitivamente– por la culata. En cualquier forma esta explicación no anula una segunda hipótesis que remite a la concepción de la ley que reina en nuestro país. 
“Progresismo abstracto” fue el nombre con que Jorge Basadre caracterizó la mentalidad de los miembros de la primera Asamblea Constituyente en el Perú; aquella que se reunió en 1822 bajo el liderazgo de Javier Luna Pizarro, Francisco Javier Mariátegui y José Faustino Sánchez Carrión. 
Los primeros padres de la patria creían en la omnipotencia de la ley. Por tanto, pensaban que el antiguo orden colonial se desmoronaría apenas se divulgaran las leyes del nuevo régimen republicano. Pero el resultado fue una brecha creciente entre el dominio de la ley y el de las costumbres. Algo, mucho, de esta mentalidad ha permanecido en nuestros abogados y legisladores que siguen pensando que la transformación de la realidad se logra, sobre todo, gracias a cambios legales. 
En el mismo sentido, debe mencionarse el formalismo jurídico, el culto al ordenamiento legal expresado en la máxima “la ley es la ley”. Actitud que supondría la existencia de un universo de leyes, todas coherentes entre sí, de manera que cada situación estaría perfectamente normada. Pero este precepto se invoca solo en ciertas circunstancias, pues hay contextos que hacen visible el absurdo de una perspectiva donde se valora la corrección de los procedimientos sin tener en cuenta la voluntad ciudadana. 
El “progresismo abstracto”, con su tendencia a legislar ignorando la realidad, y el formalismo jurídico, que sobredimensiona la importancia de los procedimientos en desmedro de la justicia, tienden a producir una legislación rígida e inaplicable que termina por desprestigiar y obstaculizar la propia vigencia de la ley.
Fuente: El Comercio

domingo, 20 de marzo de 2016

Caos: A 21 días de los comicios, candidatos no se definen pero la cédula ya se imprime

Diversos entes serían responsables del desorden. Analistas culpan al Congreso por aprobar modificaciones a la ley electoral en pleno proceso.

Caos: A 21 días de los comicios, candidatos no se definen pero la cédula ya se imprime
FERIA Plazos electorales han quedado trastocados y la confusión reina hacia el 10 de abril.
20 de Marzo del 2016 - 07:28 » Textos: Mari Liss Núñez/ Glademir Anaya

La que se anunciaba como una “fiesta de la democracia” se convirtió en un cóctel de incertidumbres para los votantes. A 21 días de los comicios, el panorama electoral podría volver a cambiar por los numerosos pedidos de exclusión en curso, lo que ha generado que hoy nadie esté seguro de que el candidato de su preferencia seguirá en carrera. En otras palabras, reina el caos, la duda y la confusión.
A pesar de que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ya inició la impresión de 23 millones de cédulas de votación, la continuidad de la candidata que lidera las encuestas, Keiko Fujimori (Fuerza Popular), pende de un hilo tras el procedimiento que el viernes le abrió el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) por una supuesta entrega de dádivas.
La misma situación afrontan los postulantes a vicepresidencias Vladimiro Huaroc (Fuerza Popular), Carmen Omonte (Perú Posible) y José Luna (Solidaridad Nacional), así como los congresistas fujimoristas Kenji Fujimori y Gian Carlo Vacchelli.
A esto se suma que Daniel Urresti (Partido Nacionalista) podría volver a tentar su ingreso a Palacio de Gobierno pese a que su rostro no aparece en la ficha de sufragio. Ello luego de que el Jurado Nacional de Elecciones dejara al voto un recurso de apelación que busca su reposición.
Además, aun cuando la suerte de dichos postulantes cambie, fuentes de la ONPE aseguraron a Correo que las cédulas de votación no serán modificadas porque “se hicieron teniendo en cuenta las actas que nos dio el JNE, que ya el 10 de marzo pidió dos días más de plazo”.
¿Y LOS CULPABLES? Frente a este escenario, diferentes analistas coinciden en que la atmósfera de inestabilidad electoral se debe a que el Congreso de la República incorporó una nueva legislación cuando ya se había convocado a elecciones.
El punto de partida, según el experto en temas electorales Julio César Castiglioni, es el artículo 42 de la modificación de la Ley de Partidos Políticos publicada en enero último. Allí se establece que la entrega de bienes o regalos es causal de exclusión.
Según su opinión, el problema radica en que dicha norma no fue reglamentada antes de ser aplicada. “Si la ley hubiera salido pero se hubiera diferido su vigencia, o si no hubiera salido, esto no estaría pasando”, expresó.
En ese sentido, Castiglioni destacó que la norma está bien elaborada, sin embargo, tiene “vacíos” y “falencias”.
“Hay muchos vacíos y hay falencias porque recién se está dando la norma. El Jurado Nacional de Elecciones va a tener que establecer criterios técnicos para su adecuada aplicación”, sostuvo.
Asimismo, declaró que el Parlamento actuó irresponsablemente al dejar en manos del JNE los efectos de la ley.
Como se recuerda, a fines de enero, el pleno del máximo órgano electoral le invocó al Legislativo que se pronuncie sobre los alcances de la reforma. En respuesta, su presidente, Luis Iberico, señaló que dicha tarea le correspondía a los magistrados.
“Esto también pasa por la soberbia de su presidente (Luis Iberico). El JNE le pidió que precisara el alcance de la norma y él, Iberico, dijo que la ley no tiene efecto retroactivo. Él es responsable de lo que está pasando; no previeron y ahora todo el mundo se está jalando los pelos”, precisó Castiglioni.
LA LEY ES MALA. Una reflexión parecida hizo el sociólogo y exdirigente de Perú Posible Luis Thais, quien acotó que la reforma electoral estuvo “mal elaborada”.
“Vemos que se ha dado una legislación bastante mala, no se ha podido hacer realmente un proyecto de ley de elecciones que sea lo suficientemente claro y que permita que el JNE sea predecible en sus decisiones y no que esté interpretando permanentemente qué hacer”, afirmó.
En esa línea, Thais consideró que tanto el JNE como los Jurados Electorales Especiales están tomando “decisiones políticas”sobre la suerte de los aspirantes presidenciales y congresales.
“El JNE trae como rémora que se puede apelar 20 veces. Vamos a hacer elecciones con un montón de procesos en marcha”, dijo, para luego realizar una invocación a los futuros parlamentarios a “hacer una nueva ley de elecciones generales”.
Por su parte, el abogado experto en temas electorales Diethell Columbus compartió la opinión de que los culpables son el Congreso, el gobierno de Ollanta Humala y las autoridades electorales.
“La culpa del Ejecutivo se da cuando el Congreso le remitió la ley y se demoró un montón en observarla y devolverla. Eso implicó que se retrasara la promulgación”, cuestionó.
Columbus también calificó de una “irresponsabilidad” que los cambios en la normativa se hayan impulsado en un año previo a las elecciones, pues -refirió- siempre es necesario aprobar leyes complementarias, y eso lleva tiempo.
SE DEFIENDEN. Consultado sobre el tema, el congresista Carlos Bruce hizo un mea culpa señalando que el Legislativo tiene “parte” de la responsabilidad. Pese a ello, recordó que el pleno promulgó la ley en octubre del año pasado.
“Reconozco que hubo algo de culpa, pero esta ley se promulgó en octubre. El Ejecutivo se tomó todo el tiempo para observar la ley y el Congreso tuvo que aprobarla por insistencia”, subrayó.
Sobre la postergación de la vigencia, calificó de equivocadas las apreciaciones de Castiglioni al sostener que la Constitución determina que las leyes entran en vigencia un día después de su promulgación.
“La consulta del Jurado fue ilógica e inconstitucional. (El Congreso) no tenía nada que explicar”, consideró.
De otro lado, el integrante de la bancada Frente Amplio-Acción Popular y miembro de la Comisión de Constitución, Víctor Andrés García Belaunde, opinó que existe un “caos electoral” y que no se puede “eximir de responsabilidad” a la institución legislativa.
“Creo que hay varias culpas. El Congreso no puede eximirse de responsabilidad en absoluto. Hay las culpas desde el Congreso, el Gobierno, la bancada del Gobierno y el Jurado Nacional de Elecciones, que se ha demorado y no opinó en su momento”, reconoció.
García Belaunde reveló además que las modificaciones de las leyes electorales empezaron a última hora porque los órganos correspondientes dilataron la entrega de sus propuestas a su grupo de trabajo.
“El Jurado ha actuado asesorado por ONGs que son muy teóricas y que han querido formalizar una entidad política de un país donde todo es informal”, respondió.
PRÓRROGA. Sobre la posibilidad de que se aplace la fecha de votación, los analistas y políticos consultados coincidieron en que es poco probable porque sería inconstitucional y afectaría la democracia.
No obstante, Ulises Montoya, integrante del Tribunal del Pacto Ético Electoral, expresó que sí existe este riesgo. Por ello, subrayó la importancia del pronunciamiento que el viernes firmaron los representantes de los partidos políticos para, entre otras cosas, demandar que se cumplan los plazos establecidos.


miércoles, 9 de marzo de 2016

Julio Guzmán: JNE rechazó apelación de Todos por el Perú

Partido aún puede presentar un recurso extraordinario

Pleno del ente electoral determinó, por mayoría, declarar infundado recurso que TPP presentó el último martes contra tachas.

Julio Guzmán: JNE rechazó apelación de Todos por el Perú. (Perú21)
Julio Guzmán: JNE rechazó apelación de Todos por el Perú. (Perú21)

El Pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) declaró infundada este miércoles en votación por mayoría la apelación presentada por Todos por el Perú a las tachas resuelta en contra de su fórmula presidencial encabezada por Julio Guzmán.
La decisión del Supremo Tribunal Electoral, adoptada por los votos en mayoría de los magistrados Fernández Alarcón, Ayvar Carrasco y Rodríguez Vélez, tuvo como fundamento central la infracción de las normas de democracia interna en la elección de la lista presidencial de Todos por el Perú, indicó la Oficina de Comunicaciones del JNEmediante un comunicado.
En la parte final de la resolución N°197-2016-JNE, se declara infundado el recurso de apelación presentado y sustentado el último martes en audiencia pública por Jean Carlos Zegarra Roldán, personero legal del partido que lleva a Julio Guzmán como candidato presidencial.
Como se recuerda, el JEE Lima Centro 1 declaró fundadas las 10 tachas presentadas contra la inscripción de la fórmula presidencial deTodos por el Perú a raíz de irregularidades en la elección del Tribunal Electoral partidario que eligió a Julio Guzmán como candidato.
Cabe señalar que el partido Todos por el Perú puede presentar un recurso extraordinario ante el mismo JNE para que esta máxima instancia electoral reevalúe su fallo.
Fuente: Perú 21

domingo, 15 de noviembre de 2015

Ejecutivo observó financiamiento público de partidos políticos

Contraposición. Congreso podría promulgar por insistencia la norma, que recién iba a ser aplicada a partir del 2017. Opinión delMEF habría pesado en decisión de rechazar iniciativa y devolverla al Legislativo.

Si bien el partido de Gobierno y el Congreso apostaron por el financiamiento público a los partidos políticos desde 2017, todo apunta que nuevamente el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se impuso y opinó en contra; y es que se supo que el Ejecutivo observó la modificación de la ley que permite la entrega de recursos a las agrupaciones políticas.
 
Además, propuso que esta norma se mantenga como es actualmente, es decir, que la entrega de partidas estén sujetas a la disponibilidad de la caja fiscal; reduciendo así al mínimo la posibilidad de que en algún momento se haga efectiva.
 
El presidente Ollanta Humala también dejó en suspenso otras modificaciones de la Ley de Partidos Políticos, como la que elevaba la valla para las alianzas electorales, y la que permitía que los partidos que no participen en unas elecciones generales no pierdan su inscripción.
 
La ley observada precisaba que la distribución de fondos públicos para financiamiento partidario directo se iniciaría en el ejercicio presupuestal 2017, para cuyo efecto el MEF debía adoptar las acciones necesarias. Al respecto, el Ejecutivo indica que al MEF no le corresponde “realizar previsiones o acciones orientadas a la implementación de la distribución de fondos a partidos políticos”, e insiste en que se mantenga la norma como está.
 
Hay que recordar que en el Perú, debido a esta disposición transitoria de disponibilidad de caja fiscal, nunca se han entregado recursos a los partidos políticos. Estos fondos, según ley, deben ser utilizados para capacitación y vida partidaria. No para campaña.
 
Tanto el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), como la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) respaldan la entrega de este dinero.
 
Expertos en la materia han insistido en que estos recursos ayudarían a darles mayor capacidad de manejo a las agrupaciones que hoy a atraviesan su peor momento, por una creciente pérdida de confianza y credibilidad.
 
El secretario de la Asociación Civil Transparencia, Gerardo Távara, recordó que en octubre el Parlamento aprobó una modificación a la Ley de Partidos Políticos con "una cosa buena y muchas malas".
 
"Lo bueno era que autorizaba el financiamiento público directo a partir de 2017", destacó. Opinó que esta observación es preocupante porque revela "falta de voluntad para que se entregue dinero del Estado a los partidos".
 

Vigencia de la ley

Un aspecto que ha generado debate es qué pasará con esta ley, ya que debe regresar al Parlamento y este tiene la facultad de insistir y promulgarla. Sin embargo, como ya fueron convocadas las elecciones generales para el 10 de abril, no está claro que pueda ser aplicada para este proceso electoral.
 
Távara explicó que todo el conjunto de modificaciones no ha entrado en vigencia porque el presidente Humala devolvió el proyecto al Congreso.
 
"Considero que no se aplicará, más allá de que si se puede o no, porque ya está convocado el proceso y no es posible cambiar las reglas de juego antes que inicia el partido. Es lamentable", sentenció.
 
El abogado constitucionalista y ex ministro de Justicia Francisco Eguiguren comentó que el Congreso tiene la facultad de aprobar una norma observada por el jefe de Estado, "por insistencia", como sucedió en el caso del Lote 192.
 
"Por ejemplo, está claro que el tema de financiamiento no se aplica en el acto sino para el próximo Gobierno", refirió. 
 

Reforma favorable

En cuanto a la reforma electoral hecha por el Legislativo, el titular del JNE, Francisco Távara, calificó lo avanzado como “favorable” porque se han aprobado siete leyes relacionadas con la materia política electoral como las de la "Hoja de vida de candidatos y la Ventanilla Única".
 
Advirtió, además, que tras la convocatoria para las elecciones publicada, oficializada  ayer con su publicación en la gaceta oficial El Peruano, “automáticamente opera el principio de neutralidad” para el gobierno central, los regionales y locales, y de prohibición de la publicidad estatal.
 

JNE espera una campaña alturada

El presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Francisco Távara, saludó la convocatoria del presidente Ollanta Humala a las elecciones generales del 2016.
 
“Es muy conveniente que se haga al inicio del plazo. El presidente de la República tiene 30 días, la ley dice que puede convocarlo entre 120 y 150 días antes de las elecciones. En anteriores oportunidades se había hecho casi al final de los 30 días, creo que es la fecha más oportuna, hay que saludar esta decisión del Ejecutivo”, puntualizó en una entrevista radial.
 
Recordó que esta es la  cuarta sucesión de jefes de Estado en democracia en el Perú, por lo que es un hito trascendente y da un poco de tranquilidad al país.
 
“Esperamos que la campaña electoral se desarrolle de manera alturada, que se debatan planes de gobierno, ideas, y que no haya, o que disminuyan al mínimo, los agravios personales”, añadió.
 

El dato

Desde que se convoca a elecciones generales queda prohibida la publicidad estatal. Solo en caso de necesidad pública, como por ejemplo por el fenómeno El Niño, podrán hacerlo pero informando a los entes electorales. Esto también rige para los gobiernos regionales y municipales.

Fuente: La República

sábado, 17 de octubre de 2015

No pidamos más peras al olmo, por Juan Paredes Castro

No pidamos más peras al olmo, por Juan Paredes Castro

Fondos de partidos se manejan en muchos casos como fondos personales, e involucrados buscan evitar que investiguen su origen.

No pidamos más peras al olmo, por Juan Paredes Castro
(Foto: El Comercio)

Sabemos que los fondos de los partidos políticos se manejan en muchos casos como fondos personales y en cuentas personales, y que encima los involucrados pretenden evitar que el Congreso y la fiscalía investiguen el origen y movimiento de los mismos. El Partido Nacionalista y su dirigencia son un clarísimo ejemplo de ello. ¿No es legítimo, entonces, pensar en una reforma electoral que privilegie la competencia fiscalizadora y sancionadora de la ONPE para, precisamente, no llegar a la criminalidad política que hoy nos espanta y al elevado grado de impunidad que la rodea?
Sabemos también que no hay democracia interna real y efectiva en los partidos políticos, y que el voto preferencial es su principal escollo, además de la resistencia a que la ONPE y el JNE puedan supervisar las elecciones de cuadros y candidaturas mediante el sistema de un militante un voto.
El sistema de elección por delegados no encierra una pizca de democracia. ¿Acaso aquí, como en el primer caso, no resulta urgente una reforma capaz de evitar que el voto preferencial lleve al Congreso, revestidos de cinismo e impunidad, a indeseables personajes, y que la representación legislativa sea una de las más pobres de la historia?
Todos los partidos, sin excepción, tienen vela de culpabilidad que encender en este entierro y más todavía aquellos, como el fujimorismo, que defienden ciegamente una unicameralidad que no es ni representativa ni eficiente. Sin la Constitución del 93 no habríamos tenido tantos años de crecimiento económico, pero es innegable que ella necesita de reformas sustantivas en los campos político, policial, fiscal y judicial.
Con un paso así, en perfecto aterrizaje, enfrentaríamos mejor la inseguridad ciudadana y jurídica, la desconfianza en los poderes públicos y las distorsiones flagrantes en el ejercicio de la PCM y de la propia presidencia de la República, que han rebajado visiblemente el principio de autoridad en el país.
No tengo el optimismo de Luis Iberico, de que el Congreso vaya a sacar siquiera un par de reformas en la legislatura que queda. Quizá, en un desafío extremo, pueda hacer obligatoria la declaración de origen de los fondos partidarios y sancionables los actuales incumplimientos a la ley. ¿Pero habrá autoridad moral en la bancada humalista para apoyar una medida como esta, contra la actitud autoritaria de la señora Nadine Heredia de poner un manto de impunidad a las cuentas del Partido Nacionalista y a las suyas propias?
De ahí que comparto, más bien, el escepticismo del politólogo Carlos Meléndez. Creo, como él, que no debemos perder más tiempo pidiendo peras al olmo y ganarlo mejor en la carrera por un debate que nos conduzca, en el 2016, a un terreno reformista institucional más fértil.
Mientras tanto que Iberico vea qué milagros hace en un Congreso pobrísimo en voluntad política y peor en consensos para cambiar ciertas cosas.
Con impedir que la institución parlamentaria vuelva a ser el otro cuartelito del señor Humala y la señora Heredia, ya es bastante.
Publicado en el diario El Comercio el 16/08/2015

domingo, 1 de febrero de 2015

Multas a electores omisos serían cobradas de cuentas bancarias

El JNE recurrirá al cobro coativo si los ciudadanos que no sufragaron en octubre pasado se niegan a cancelar su deuda
Multas a electores omisos serían cobradas de cuentas bancarias
Los ciudadanos que no votaron ni integraron las mesas de votación deben pagar su multa. (Foto: Archivo El Comercio)

Los ciudadanos que no sufragaron o no integraron las mesas de votación en las elecciones regionales y municipales del 5 de octubre pasado tienen hasta 22 días hábiles, desde el momento de su notificación, para cancelar su multa electoral. De no hacerlo, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) recurrirá al cobro coactivo.

El elector omiso no podrá disponer del dinero de sus cuentas bancarias hasta que realice el pago. De ser necesario, el banco dispondrá la transferencia del dinero –incluyendo los intereses y gastos procesales ocasionados– a las cuentas del JNE.

Una vez cancelada la deuda, el organismo electoral procederá a solicitar el levantamiento de la cuenta embargada en un plazo de 24 horas.

A partir de hoy, el JNE empezará a enviar a la dirección que figura en el DNI del omiso una carta conminándolo a pagar e indicándole que tendrá un plazo de 15 días hábiles para hacer el trámite en el Banco de la Nación.

Si el ciudadano se resiste al pago, el JNE hará una segunda notificación con un plazo adicional de 7 días hábiles. Luego de ello se procederá a la cobranza coactiva.

Fuente: El Comercio